Saturday, June 21, 2008

¡Malditos de Larcomar!

Rincón del autor. El Estado de derecho no se limita a las relaciones entre los poderes del Estado sino que cobra sentido para evitar que sus representantes abusen de ese poder

Por Beatriz Boza

Los chistes suelen reflejar verdades profundas que muchas veces nos cuesta aceptar. Con frecuencia causan risa pero dejan una sensación de desazón como cuando se sostiene que "un blanco subiendo un cerro es un deportista practicando andinismo mientras que un andino subiendo un cerro está yendo a su casa". No sorprende pues que para muchos, unos jóvenes en bicicleta, con teléfonos celulares, mp3 y cámaras digitales en Miraflores tengan que ser choros. Así pasó, por lo menos, con el vecino que los delató al Serenazgo, que conjuntamente con la PNP, en una operación tildada de muy eficaz en una conferencia de prensa, los detuvo por seis días hasta que sus familias presentaron las facturas que demostraban que ellos habían comprado esos equipos. En nuestro país, todavía para muchos, esas cosas con las que naces y con las que te crías (el color de la piel, idioma materno, NSE y forma de vestir) te definen, dándole prerrogativas a algunos y perjudicando a todos los demás.

El temor, la desconfianza, los prejuicios, la envidia y la codicia son sentimientos inherentes al ser humano, como lo es la necesidad de orden, seguridad, respeto y confianza. Es precisamente el papel del derecho y de la autoridad generar y garantizar las condiciones que nos permitan la convivencia pacífica en sociedad, dándonos seguridad, poniéndole coto a nuestros prejuicios, protegiendo nuestra libertad, permitiéndonos creer, crear y confiar. El incidente de los Malditos de Larcomar evidencia, una vez más, el imperio de nuestros prejuicios ante la precariedad del Estado de derecho y la pasividad de nuestras autoridades. Si hubiera habido un robo, hubiéramos estado ante un caso exitoso de coordinación entre serenazgo, ciudadanía y PNP. Pero ocurre que no hubo ni robo ni víctima de robo, así como tampoco hubo trabajo de inteligencia ni la más mínima investigación policial, y menos aún respeto al derecho de los inocentes. Lamentablemente, en este caso primaron nuestros prejuicios y la brutalidad del abuso de la autoridad. ¿En un país mestizo y diverso como el nuestro, esperamos así que esos jóvenes crean en nuestro sistema legal, que las niñas se sientan protegidas por nuestra policía y que los ciudadanos confiemos en la autoridad?

El Estado de derecho no se limita a las relaciones entre los poderes del Estado sino que cobra sentido precisamente para evitar que sus representantes abusen de ese poder, que se violenten los procesos para conseguir hacer noticia o que los delincuentes estén del lado (y vistan) de autoridad. El Estado de derecho no es una entelequia abstracta sino una garantía concreta para todos y cada uno de nosotros, que nos permite saber que ningún poder prima sobre nuestra dignidad, ninguna autoridad sobre la persona humana, ninguna forma sobre el contenido ni la fuerza bruta sobre nuestra libertad.


(Publicado en El Comercio - 19 de Junio de 2008)

Friday, June 13, 2008

Protestan contra tienda que discriminó a Grupo 5

Manifestación contra el racismo llegará a local de San Isidro, este sábado, al mediodía. Activistas planean ingresar a la tienda y pedir exclusivos trajes para probarse.

Oscuritos y serios. Ese quizás sea el perfil de los activistas de la Mesa contra el Racismo, quienes mañana acudirán a protestar a la tienda Designers, en San Isidro. Indignados por una serie de comentarios discriminadores contra el famoso Grupo 5, los activistas prometen una jornada lúdica.

No obstante, se teme que la protesta desencadene algunos actos de violencia, pues se ha previsto que algunos de los asistentes ingresen al local y pidan probarse los exclusivos trajes Ermenegildo Zegna, Armani, Dolce & Gabbana, entre otros.

De esta forma, la Mesa contra el Racismo espera protestar por la actitud de una ejecutiva de la tienda, quien hace unas semanas se expresó de manera discriminatoria contra los artistas. Ellos aparecieron en la revista Cosas con ternos de Ermenegildo Zegna.

Las fotos incomodaron a Designers. "Esa marca es para gente seria, y la cumbia no es seria. No sabíamos que la ropa era para el Grupo 5. He recibido malos comentarios de mis clientes", declaró Vanesa Delacroix, vocera de la tienda, al programa televisivo Enemigos íntimos.

Posteriormente, Delacroix aclaró que Designers no era racista y que también tenía "clientes oscuritos".

INDIGNACIÓN. El Grupo 5 lamentó la actitud de Delacroix. Y, cuando el caso parecía ya olvidado, se anunció la protesta.
Diversas personas, según la convocatoria, ingresarán al establecimiento y pedirán los ternos que usó la agrupación de cumbia en el reportaje. También se ha previsto que grupos de mujeres digan que desean ver los ternos para sus parejas o para sus padres.

Mar Pérez, organizadora del evento, aclaró a Perú.21 que en ningún momento se ha pensado que la gente vaya a entrar masivamente a la tienda.

"Será algo totalmente pacífico, lúdico. La actividad está planteada en un tono de broma, como algo divertido", puntualizó. Ojalá sea así.

Thursday, June 12, 2008


Racismo a la boliviana
por Guillermo Giacosa
Publicado en Perú 21 el 30 de Mayo de 200

La tolerancia de los sectores privilegiados volvió a ponerse de manifiesto el sábado pasado, en Bolivia. Un grupo de homínidos, disfrazados de seres humanos, como tantos otros menos feroces pero igualmente peligrosos, obligó a un grupo de campesinos de origen quechua a desnudarse y a arrodillarse en una plaza céntrica de Sucre.

Si con un gobierno presidido por un indígena osan comportarse de ese modo, podemos imaginar cuáles han sido sus comportamientos y modales para con las mayorías bolivianas (más del 60% son indígenas) estando en el poder. Desde ese acto salvaje podemos comprender el proceso de ingobernabilidad que terminó con la elección de Evo Morales y que los sectores de la derecha santacruceña y otros quieren resucitar con el respaldo internacional, relativamente solapado aún, de los de siempre.

Morales y, felizmente, la Iglesia Católica denunciaron y condenaron los ataques en los que también fueron agredidos algunos soldados y en los que una periodista estuvo a punto de ser quemada viva. Los campesinos de Chuquisaca se declararon en emergencia, amenazan con bloqueos contra el racismo y exigen, además de la destitución del rector de la histórica Universidad de San Francisco Xavier, donde estudió Mariano Moreno, uno de los inspiradores más lúcidos de la independencia argentina, la identificación de los autores materiales del atropello y la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Conductas como las de estos adolescentes imbéciles tienen, en un país donde las heridas no están cicatrizadas, un contenido explosivo. Ya el secretario ejecutivo de la federación que agrupa a los campesinos advirtió que podrían tomar represalias y pidió abstenerse de ir al interior de Chuquisaca, "porque nosotros no nos responsabilizamos de las consecuencias". Por su parte, un dirigente campesino del Chaco chuquisaqueño afirmó que junto con representantes guaraníes decidieron iniciar bloqueos de rutas y cerrar las válvulas de gas del campo Vuelta Grande.

¿Se trata de la irresponsabilidad de un grupo de jóvenes idiotizados por el complejo de pertenecer a un grupo superior o hay más? Ambas cosas. La conducta de los jóvenes tiene que ver con el ambiente racista en que viven y que ha sido una constante en Bolivia. También puede ser un acto más de provocación destinado a demostrar que, aun con un indígena aymara en la presidencia, ellos pueden hacer lo que les viene en gana.

Según la última encuesta de Gallup, Evo cuenta con el apoyo del 64% de la población pobre y de la clase trabajadora y del 40% de las clases media y alta. "Esto significa que la imagen de una Bolivia quebrada por las políticas indigenistas o populistas del actual gobierno es muy poco cierta en sus líneas generales. De hecho, el último Latinobarómetro del 2007 mostraba que el 60% de la población apoyaba la gestión del gobierno actual". Otro dato: Bolivia es el país de América Latina donde más creció el apoyo a la democracia: del 49% en el 2005 al 67% en 2007. Lo suficiente como para que la extrema derecha se alarme.




Por rasgos mestizos lo acusan de hampón en Larcomar

CAMPEÓN DE CICLISMO ES ACUSADO DE INTEGRAR BANDA DE ASALTANTES “LOS MALDITOS DE LARCOMAR”

Es un campeón de “downhil” (modalidad de ciclismo), ganador de numerosas medallas en este deporte y administrador de una pequeña empresa dedicada a la instalación de gas natural, pero sus rasgos andinos terminaron convirtiendo a Abrham Nina Márquez en uno de los integrantes de la banda “Los Malditos de Larcomar”.
Así fue como lo presentó la Policía, el último jueves, durante una conferencia de prensa en la comisaría de Miraflores. Junto a él fueron apresados otros tres deportistas César Cavero, Jorge Chávez y su primo Daniel Chávez. En ese momento, los agentes sindicaron a Nina como autor del robo de la cámara fotográfica digital que llevaba entre sus pertenencias, así como de un MP4 y un teléfono celular.
Es más, señalaron que existía un vídeo de ese municipio, en el que se veía a los supuestos delincuentes cometiendo sus robos.
Sin embargo, cuando familiares del deportista llegaron a la dependencia policial con las facturas de los objetos antes citados, esta vez los policías señalaron que no los habían apresado por robo sino por tenencia de droga y presunta comercialización de estupefacientes.

Bajo esos cargos ayer fueron denunciados ante el Ministerio Público. Al cierre de esta edición, los cuatro deportistas permanecían detenidos en los calabozos de esta última sede.

“Racismo y abuso”
Para Michael Meza, abogado de los deportistas, éste sería un caso de “racismo y abuso”. Informó que los jóvenes detenidos fueron puestos a disposición de la 53 Fiscalía Penal de Lima que preside Magda Atto. “Hemos denunciado ante la Inspectoría de la Policía Nacional al jefe distrital, coronel Luis Flores, y a otros dos oficiales. No es posible que de pronto digan que les incautaron droga. Lo cierto es que les sembraron el estupefaciente para tratar de justificar su ilegal intervención”, manifestó el letrado.

Yoice Pacori
ypacori@epensa.com.pe


(Título y texto tomado de www.correoperu.com.pe)

Friday, April 11, 2008

Jorge Bruce: Choleo y racismo en el Perú

Racismo en UTEROTV [si no me Ocram me demanda ;) ]

Tuesday, August 07, 2007

La encrucijada del racismo

PREJUICIOS. Acaba de publicar un libro esencial para esta sociedad: "Racismo y mestizaje". Gonzalo Portocarrero es un sociólogo limeño, una de las voces intelectuales más importantes que ha estudiado el tema con una amplitud tan académica como basada en sus propias experiencias


Por Miguel Ángel Cárdenas M.

Ha estudiado el tema con conocimiento de casa, con conocimiento de casta, con conocimiento de calle, con conocimiento de clase y hasta con conocimiento de viaje. El sociólogo Gonzalo Portocarrero también ha recurrido al estudio de los sueños y a los test psicológicos. Y ha abordado todas las generaciones, degeneraciones y regeneraciones del racismo peruano: lo que implica el sentimiento de despreciar al otro para vigorizar la autoestima, el no ser consciente de nuestros propios prejuicios inconscientes y la "discriminación individualizada" en un país que se asume mestizo, distinta a las de las sociedades anglosajonas, donde opera entre comunidades. Portocarrero, como todo peruano, debió encarar también sus propias contradicciones personales.

He oído hasta al crítico más progresista perder el control por algo y decir "cholo de m...". Recuerdo a una amiga comprometida con los derechos humanos que se iba a Oxapampa para encontrar un novio descendiente de alemán, y hasta a una líder de opinión que choleaba a su empleada y se defendía: "choleo, pero también soy chola". Se le escapa hasta a la persona más coherente. ¿A usted también 'se le ha escapado'?
Todos estamos marcados por el racismo, toda persona tiene que concebirse como una suerte de coro de voces, que son los ecos de los discursos que uno ha escuchado. Pero lo que sí puede ser de responsabilidad personal es la voz que uno escoge para ser representado. Que a uno se le escape en un momento de descontrol, no me parece serio, sí que alguien persista en escoger esa voz como la propia y en darle consistencia y en fomentarla. Tenemos un inconsciente social racista que sale por cualquier cosa. Y existen dos caras acá donde todos estamos mezclados: la de creerse más frente a unos y sentirse menos frente a otros; que nos persigue desde la infancia... También he vivido la incertidumbre de dirigirme a una persona que creía superior en términos económicos y físicos. Es una experiencia no compartida, todos tendemos a ocultarla.

¿El racismo primordial se transmite a través de los padres?
Se transmite por una serie de vías no solo por el discurso, sino por las actitudes, por las identificaciones y la imitación. En el Perú es decisivo el tema del servicio doméstico, porque hay 700 mil empleadas domésticas. Son personas invisibilizadas, que no son escuchadas, que tienen menos derechos, que es natural mandarla y es natural que obedezca. Desde ahí estamos absorbiendo la idea de la discriminación, de desigualdad, de las jerarquías. Hay personas insignificantes y personas que al contrario son demasiado significativas, frente a las cuales hay que agachar la cabeza.

¿De niño tuvo empleada? ¿Le molestaba cómo sus padres la trataban?
Es una experiencia de muchos peruanos de clase media... también he vivido esa injusticia con el servicio doméstico que trabajaba en la casa de mi abuela, en mi casa. Y me dejaba perplejo y sublevaba, era tan injusto. Esa persona podía ser yo, pensaba en lo que ella podía sentir al ser humillada. Y también, como todo niño de clase media, desarrollé un cariño y era algo que tenía que negar, reprimir, porque la madre se puede poner celosa; era un afecto que no podía nombrar ni sentirme orgulloso de él.

Las experiencias de racismo siguen en el barrio y en el colegio, sobre todo con las 'chapas', siempre muy físicas.
Sí, los niños no tienen autocontrol ni corrección política, son más crueles, desinhibidos, sin saber todas las implicancias de lo que están haciendo. Un episodio de discriminación puede ser vivido como una diversión por quienes lo ejecutan, pero para la víctima puede tener un impacto duradero por sentirse separado del grupo, marginado, maltratado. Son cosas de las que me arrepiento en profundidad (Gonzalo duda, pero luego se decide a contarlo). Fue en una clase de Historia del Perú donde se hablaba de la esclavitud de los negros y había un muchacho que era bastante moreno. Entonces cuando terminó la exposición, nos juntamos y le pegamos a este compañero, lo pateamos en el suelo, para demostrar que lo que decía el profesor no era verdad, que los negros todavía seguían siendo maltratados. Fue algo totalmente injusto...

Pero son heridas que se tienen que hablar. Y provocan lo que se dice en conjunto de la sociedad peruana: que tenemos complejos de inferioridad y un resentimiento tremendo...
Sí, pues, en nuestro país la diferencia entre lo que quisiéramos ser y lo que realmente somos es muy grande. Esto se ve en la publicidad que se dirige a la aspiración. Entonces el verdadero criollo en su imaginario es blanco, rubio, de ojos azules. Es su deseo. Y este es interpretado por las empresas publicitarias, y por otro, está la práctica del blanqueo de las fotos, el photoshop que trata de "afinar" y "estilizar" los gestos y los colores de la piel. Es una sociedad donde hay una permanente agresión contra nuestra autoestima, tanto contra la del criollo como contra la del indígena. Pero muy especialmente contra el indígena.

Estudió un posgrado en Inglaterra, ¿sufrió la discriminación por ser sudamericano en un país del primer mundo?
Ah, claro. Acá yo pasaba como blanco. Ya lo dijo Manuel Atanasio Fuentes: "blanco peruano como amarcigado", con lo cual quería decir que había una elasticidad en el concepto de blanco para incluir a personas que en realidad eran mestizas, pero por su nivel económico, cultural, eran asimiladas. Pues mucha de mi autoimagen se había formado en esta idea de ser blanco. Y me acuerdo que tuve pocos amigos en Inglaterra, pero uno de ellos me dijo que yo le parecía el "tipical southamerican indian", el típico indio sudamericano. Y yo, carajo, pensé cómo son de relativos los puntos de vista.

Ese relativismo también está acá con el "cholo que cholea".
Sí, y esto se da en el seno de las propias familias, porque no faltan diferencias de color. De repente uno tiene ojos azules, por un ascendiente europeo. Entonces ese niño es más engreído, pero por otro niño más oscurito se desarrolla una ambivalencia. Por un lado, decir que no es el culpable de esos colores, pero también el rechazo: "ha salido feito, morenito". Y también un complejo de reparación, tratar de retribuirle. Y esto genera una situación difícil con los hermanos... hasta dentro de la familia el racismo produce una jerarquización. Y una complejidad afectiva que, por supuesto, es innecesaria.

Y genera todo un lenguaje ambivalente: "el cholo blanco", "el blancón". Hay una frase en la prensa popular: "el cholo power", que alude al supuesto cholo pintón, que sería la versión potenciada del "cholo fino"...
Alguien menos tosco y más estilizado entre comillas. Una artista que tiene la propuesta de subvertir los cánones de belleza es Claudia Coca. La belleza es un accidente de la naturaleza, es una proporción, una armonía que se produce una en mil veces dependiendo de la belleza, y en todos los grupos étnicos hay belleza. Pero la más cotizada es la belleza blanca, rubia.

En su libro se dice: "el racismo es una ideología que reduce al otro a la condición de cosa y de animal". Si uno piensa en el animal más cercano al hombre, el perro, es el más calificado por razas (en 'Eisha' había un letrero: "los perros y las empleadas deben ir por las escaleras"). Y en cuanto a la cosa hay la división entre lo que es de marca y lo 'bamba'. ¿Entonces tenemos también ciudadanos chuscos y personas marca chancho?
Es lo que puede ocurrir con las empleadas del hogar, las cosas que los dueños de casa no harían frente a un tercero desconocido, como pelearse entre sí o faltarse, sí lo hacen frente a la empleada doméstica; porque en el fondo no la consideran una persona que pueda ser testigo, una presencia que los compromete. Es una manera de hacerla insignificante... Siempre es un desafío. En mi caso, en mi casa tenemos una empleada, creo que nos llevamos muy bien, hay una dimensión afectiva y una amistad. Y también hay una subordinación al mismo tiempo.

Le preguntaba antes por lo que se hereda de los padres. Y ahora que es el padre y tiene hijos con vivencias en el barrio, en el colegio. ¿Le ha pasado descubrirles frases racistas y de pronto espantarse porque no pudo evitarlo?
He escuchado a mi hija decirle a alguien "chica huaco". Y no puedes tomarlo a la tragedia, sino diciendo que quién es uno para ponerse por encima de los demás y burlarse de los otros. Hay cosas contra las cuales puedes luchar y otras que son más difíciles. Y es mejor concentrarse en las primeras, fijar ciertas reglas y frente a las otras dejarlas pasar, porque tampoco puedes convertirte en un juez o en un policía permanente. Lo que no puedes dejar pasar son las faltas de respeto hacia el otro, tienes que enseñarle a tus hijos que todos somos básicamente iguales y tenemos los mismos derechos, y eso es algo que tiene que quedar fijado si quieres que sean parte de la sociedad peruana que está emergiendo, más democrática, si no quieres convertirlos en extraños en su propio país.

Es gracioso que las vedettes, en la prensa popular, también se jerarquicen diciendo que otras tienen "rasgos étnicos".
Y hay gente que construye su orgullo diciendo: a mí me gusta el rock, la balada, pero no la tecnocumbia o la chicha, porque ya no sería una persona decente, sino provinciana. El otro día en Polvos Rosados escuché una frase que me pareció muy reveladora. Era una empleada de estos pequeños puestos que gritaba: "A mí me habrán creído chola, me habrán visto cara de india, yo tengo derechos". Implícitamente reclamaba derechos, pero negándoselos a los indios y los cholos, que sí tienen esa cara, y no pueden protestar ni ser ciudadanos.

También está el racismo de abajo hacia arriba, contra el blanco que es discriminado por pituco...
Es un racismo reactivo de quien es inferiorizado a la persona que inferioriza. Es algo desgraciadamente lógico, porque perdonar es difícil, mucho más sencillo es continuar con el círculo de agravios y tomar venganza: de haber sido despreciado a despreciar... y hace que la ciudad funcione de manera encapsulada, porque la gente utiliza una parte y no exploran las otras. Alguien de El Agustino puede sentirse amenazado en Miraflores y allí un miraflorino puede sentirse inseguro, sin recursos ni malicia.

Hay una frase que se escucha contra alguien que hace un comentario racista: "¿Y acaso tú qué te crees: gringo?". La dicen los más 'progres'. Pero ese argumento también es racista, presupone que si fueras gringo, sí tendrías derecho a cholear.
Sí, no se escapa del imaginario racista, todavía está preso, implícitamente se mantiene la vigencia del imaginario racista... Pero es un proceso paulatino ir contra el racismo, de reconciliación con nosotros mismos.

Fuente:

http://www.elcomercio.com.pe/EdicionImpresa/Html/2007-07-31/ImEcPortada0762748.html



Fiesta privada
Las prácticas racistas deben ser desterradas.

Por Augusto Alvarez Rodrich
Tomado de Peru 21 (http://www.peru21.com/Comunidad/Columnistas/Html/2007-07-09/Director0751408.html)

La discoteca Café del Mar acaba de ser multada con S/.241,500 y cerrada por sesenta días por la Municipalidad de Miraflores en cumplimiento de la sanción que le impuso Indecopi por reincidir en una conducta discriminatoria en perjuicio de los derechos de los consumidores. Ese es el lenguaje abogadil.
Para decirlo de una manera más directa, a esta discoteca la han vuelto a cerrar porque, según la autoridad, tenía en su puerta a un encargado de impedir que ingresen personas con apariencia chola, mestiza o negra, a quienes se les indica que se trata de una 'fiesta privada'. Para los de raza blanca, en cambio, las puertas se abren de par en par.
Los abogados de la empresa que administra la discoteca niegan los cargos por racismo y, al igual que otros seis locales que en el pasado han sido sancionados por el mismo motivo, señalan que recurrirán al Poder Judicial para demostrar que Indecopi no tiene razón.
Como suele ocurrir, el proceso judicial seguramente se entrampará en los pasillos del Palacio de Justicia, y las discotecas volverán a abrir sus puertas y continuarán con sus prácticas discriminatorias.
Lo cierto, sin embargo, es que todos saben que en muchos restaurantes y discotecas limeñas se ejercen actitudes discriminatorias para seleccionar a los clientes según su raza.

Esto es inaceptable. La única discriminación posible es por los precios que se cobra: entra el que pueda pagarlos. Pero nadie puede ser discriminado por el color de su piel, ni por su sexo ni religión. Así lo establece la Constitución pero, también, un sentido elemental que demanda una sociedad digna.
Lo más grave, sin embargo, es que si algunos establecimientos practican el racismo es porque hay muchos clientes que prefieren asistir a lugares como esos. Por ello, junto con una sanción drástica -cierre definitivo y prohibición a sus propietarios de volver a desarrollar el negocio-, se debe hacer campaña para crear una cultura de la igualdad que lleve, por ejemplo, a boicotear a los locales que discriminan por raza.

Cuenten con este diario para denunciar a estos indeseables.

Monday, August 06, 2007

Adjunte fotografía reciente

Escribe Wilfredo Ardito Vega (*)
Fuente: http://www.agenciaperu.com/columnas/2007/may/reflexiones2.html

¿Cuánto gana por hora un blanco en promedio en el Perú? ¿Están los negros más presentes en el sector público o el privado? ¿Ganan las secretarias mestizas lo mismo que las blancas? ¿Afecta la flexibilidad laboral más a blancos, andinos o mestizos?

En un informe presentado la semana pasada, la OIT señala que en muchos países los negros continúan con menores oportunidades laborales, y, en América Latina, también quienes tienen rasgos indígenas. Sin embargo, la discriminación racial en el Perú el sigue siendo tan difícil de abordar que inclusive las preguntas del párrafo anterior pueden parecen chocantes.

En otros países, al aceptarse la existencia de racismo en la esfera laboral, se pueden plantear medidas para enfrentarlo. En el Perú, en cambio, ni siquiera se realizan estudios para mostrar cuáles son los grupos más presentes en determinadas profesiones o actividades o la existencia de brechas salariales por motivos raciales.

Aunque cada vez existen más ingenieros, comunicadores o médicos de rasgos andinos, mestizos o negros, los prejuicios de mantienen, negados pero omnipresentes, y se incrementan en relación al apellido o el lugar de residencia. Muchos empleadores consideran que las personas blancas tienen un origen social más distinguido y mayor preparación, que son más eficientes, saben expresarse mejor e imponen respeto a los clientes. “En el estudio sabían que era capaz, pero admitieron que contratar un abogado blanco les daba más prestigio”, me comentaba hace años un compañero de la universidad de rasgos andinos. En algunas empresas, se sigue pensando que un ingeniero blanco sabrá mandar mejor a los obreros.

Aunque la Ley 26772 prohibe desde hace diez años que se soliciten requisitos discriminatorios en las ofertas de empleo, cada domingo se publican numerosos avisos en El Comercio donde se exige “buena presencia” y/o fotografía reciente a color a médicos, secretarias o veterinarios. Estos requisitos aparecen también con frecuencia en el portal Universia, auspiciado por el Banco Santander, sea para dirigir un nido en San Borja o trabajar en el departamento de ventas del Círculo Militar.

Un consultor a cargo de seleccionar gerentes para laboratorios farmacéuticos, me confesaba que examinaban las fotos y descartaban a quienes no eran blancos, porque les habían pedido que cuidaran “la imagen de la empresa”. En el ámbito publicitario, la opción por comerciales “étnicamente puros” deja sin trabajo a muchos actores y modelos peruanos. Curiosamente, en varios canales de televisión que pretenden realizar reportajes sobre racismo, la diferencia de roles es marcada: mestizos, negros o andinos están a cargo de la parte técnica, pero quien sale en pantalla es el más blanco de todos.

El problema no sólo se da en el ámbito empresarial: hace poco una pequeña ONG dedicada a temas ambientales exigía también “buena presencia” para sus practicantes. La representante de una agencia de cooperación me confiesa respecto a otra entidad, cuyo nombre no me dio: “Es contradictorio que siempre haya estado dirigida por varones blancos y pretendan ser un agente de cambio en la sociedad peruana”.

En el caso de los negros, sigue siendo considerado elegante exhibirlos como cargadores en entierros de lujo, como el de Valentín Paniagua o porteros de hoteles y restaurantes en una evidente nostalgia del pasado colonial. He conocido una empresa que ofrece almuerzos criollos para empresas e instituciones y tiene el dudoso gusto de disponer que sirvan mujeres negras ataviadas como antiguas esclavas.

La aplicación de la Ley 26772 está a cargo de la Inspección de Trabajo, pero ante su pasividad, diversas personas hemos decidido dirigirnos directamente a los anunciantes, logrando que varios eliminen el requisito de la “buena presencia”. Algunas empresas, como DHL, Scotiabank o Lan Perú han aceptado también dejar de exigir fotografías, pero sería preferible prohibir legalmente su presentación.

El alcance de la Ley 26772 se limita a las ofertas de empleo. Si una persona es discriminada en la asignación de remuneraciones u otros beneficios, se aplica el artículo 323 del Código Penal, que establece penas de hasta tres años de prisión. Todavía, sin embargo, empleadores y trabajadores desconocen esta norma y la precariedad laboral puede llevar a que muchos discriminados se abstengan de denunciar.

El informe de la OIT elogia la labor de diversas entidades oficiales para enfrentar el racismo en el ámbito laboral, desde España hasta Argentina y desde México hasta Inglaterra. Brasil, un país que donde, como en el Perú, se negaba hasta hace poco el recismo, ha creado la Secretaría Especial de Promoción de Políticas de Igualdad Racial, con rango ministerial.

Un medio laboral donde la contratación, el sueldo o el ascenso pueden depender de los rasgos físicos de una persona es muy desalentador. Paradójicamente, el racismo también desmotiva a los propios beneficiados, porque sienten que no necesitan obtener notas altas o seguir cursos de especialización, porque siempre tendrán ventajas sobre sus compatriotas. De esta manera, toda la sociedad termina perjudicada. Por ello, el Estado peruano haría bien en abordar seriamente este problema.


reflexionesperuanas@yahoo.ca
¿De qué raza se considera usted?


Publicado el Domingo 6 de Agosto de 2007 en "El Comercio".

















Noten que esto es una encuesta, es decir mide es la PERCEPCIÓN de los encuestados. Noten la diferencia entre la cantidad de gente que se considera BLANCA (28%) versus la cantidad de gente que es considerada BLANCA estadísticamente (15%). Esto no es para nada sorprendente sabiendo que en el Perú (¿y en casi todo el mundo?) se piensa que es mejor (o cuando menos conveniente) ser blanco.
Para que puedan comparar vean los gráficos abajo, uno con la misma información de la encuesta* de arriba (realizada por Arellano Marketing, Investigación y Consultoría) y otro con los datos que se encuentran en Wikipedia (http://en.wikipedia.org/wiki/Demographics_of_Peru) y que fueron copiados y pegados del World Factbook de la CIA (https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/pe.html)





















*Para los geeks de la estadística: Entrevista personal en hogares, cuestionario estructurado. Universo: Hombres y mujeres a partir de los 16 años de edad. Muestra: 5,300 casos. Ciudades Analizadas: Zonas Urbanas. Fecha: Febrero/Marzo 2007. Margen de Error: +-0,01346%. Nivel de Confianza del 95.5%

Monday, July 16, 2007

Racismo, un prejuicio latente


Haga click en la imagen para leer el artículo de Francisco Miró Quesada publicado hoy en "El Comercio".